En la primera sesión nos conocemos y ordenamos lo que te trae a terapia. No tienes que contarlo todo ni venir preparado: basta con que llegues como estás. Es un espacio confidencial y sin juicios, donde conversamos con calma y definimos juntos cómo seguir.
¿Qué pasa en la primera sesión?
La primera sesión es, sobre todo, un encuentro para conocernos. Te pregunto qué te trae, escucho tu historia con atención y empezamos a ordenar el motivo de consulta. No es un interrogatorio: vas a tu ritmo y compartes lo que te sientas listo para compartir.
Cómo prepararte (si quieres)
- Piensa qué te gustaría trabajar o qué te tiene incómodo últimamente.
- No necesitas tener las ideas claras: para eso también sirve la sesión.
- Si es online, busca un lugar privado y conéctate con tiempo.
- Llega con la disposición de conversar; del resto nos encargamos juntos.
Es normal sentir nervios
Sentir un poco de ansiedad antes de la primera sesión es muy común, sobre todo si es tu primera vez en terapia. No hay respuestas correctas ni incorrectas, y no serás juzgado. Mi rol es generar un espacio cómodo y seguro desde el primer minuto.
¿Qué pasa después de la primera sesión?
Al cerrar, conversamos cómo seguir: con qué frecuencia, en qué modalidad y hacia dónde apuntar. Cada sesión dura no menos de 60 minutos, y el proceso se ajusta a ti, no al revés.
Preguntas frecuentes
¿Tengo que contar todo el primer día?
¿Cuánto dura la primera sesión?
¿Y si no me siento cómodo con el psicólogo?
Da el primer paso
¿Te gustaría conversarlo en terapia?
Agenda una primera sesión, presencial u online.

